‘No aspiro a reelegirme, pero de pronto sí soy constituyente’: presidente Petro

Aunque la Constitución Política no permite la reelección presidencial, el jefe de Estado, Gustavo Petro Urrego no descarta la posibilidad de aspirar a ser miembro de la Asamblea Constituyente que está siendo impulsada por la sociedad civil.

El jefe de Estado dijo, durante el evento ‘Inicio de la remuneración a internos de medicina en Colombia’ que se realizó este martes en la Casa de Nariño, que se debe convocar, bajos los instrumentos legales, el poder constituyente para logra las grandes reformas sociales que no han sido aprobadas por el Congreso de la República.

“Deben, desde ya, construirse los instrumentos que permiten de acuerdo a la Ley y la Constitución, convocar el poder constituyente. Y yo no seré presidente, porque cumplí mi palabra, siempre hay que cumplir la palabra, pero de pronto sí soy constituyente. Y no haré nada para reelegirme, sino para que se quite la palabreja estúpida de ‘progresivamente’, porque los derechos humanos fundamentales son ya por derecho”. 

Con la palabra ‘progresivamente’, el mandatario se refiere a que los derechos fundamentales del pueblo “deben ser ya una realidad, ‘progresivamente’ es el lenguaje neoliberal ladino, que significa nunca, porque cambian la palabra por marginalmente. Entonces pasarán los siglos, como dice el himno realista de Bogotá, y nunca habrá derechos fundamentales para el pueblo”. 

El jefe de Estado hizo referencia a temas como la reforma a la salud, que no ha sido aprobada por el Legislativo, y a la Reforma Laboral –ya convertida en Ley de la República– pero que estuvo varios meses engavetada en la Comisión Séptima del Senado. “Ojalá se salve (la reforma a la salud) si no, el poder constituyente del pueblo la salvará”, aseguró.

El presidente insistió en que, si en Colombia no hay derechos fundamentales, eso estimula la violencia. “Luego, la violencia de Colombia cesa cuando el pueblo tenga derechos fundamentales, garantizados. Y hoy podemos, y son mis reformas, votadas por el pueblo, pero refundidos por magistrados ladinos y por congresistas pagos. Y si eso pasa, pues le toca al pueblo mandar”. 

Concluyó que el pueblo es el verdadero poder constituyente, no es poder constituido como sí lo son los demás poderes, incluidos el Presidente de la República y el Congreso. “Por eso, los constituidos, incluido el presidente, no mandan al pueblo. El pueblo manda cuando es poder constituyente. Y dejo ahí, pero son las tareas por venir”.