Por: Bladimiro Argote Rico. Editor Noticias del Mundo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este jueves que María Corina Machado le entregó la medalla del Premio Nobel de la Paz durante un encuentro privado en la Casa Blanca.
El hecho fue confirmado por las redes sociales de la propia Casa Blanca y en un mensaje en la polémica red social Truth Social, donde, el propio Trump aseguró que “María me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto . ¡Gracias, María!”
Machado, en un nuevo rol de lambiscona hacía Trump, desafió a la misma Fundación Nobel, quien le reiteró que el galardón que le dieron es irrevocable e intransferible.
El encuentro entre Trump y Machado incluyó un almuerzo privado en la residencia presidencial en Washington. A la salida, la dirigente venezolana declaró a periodistas que efectivamente le entregó “al presidente de EE.UU. la medalla del Premio Nobel de la Paz”, manifestando ganas de colocarse en una posición más cómoda para “lamerle los zapatos” al inquilino de la Casa Blanca.
Pese a las adulaciones, regalos de condecoraciones y demás pleitesías que le brindó Machado a Trump, el mandatario reiteró que “María” no tiene el respaldo político en Venezuela por lo que sus intereses recaen en las relaciones diplomáticas con la presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez.
Presidenta (E) Delcy Rodríguez: Si me tocara ir a Washington, iré de pie, no arrastrándome

“Hoy podemos decir que tenemos como objetivo, en juramento al presidente y a la primera dama, la preservación del poder nacional venezolano. Que nadie se equivoque”, afirmó la presidenta encargada Delcy Rodríguez en su mensaje anual ante la Asamblea Nacional para la rendición de cuentas de la gestión del Ejecutivo durante el año 2025.
Al iniciar su comparecencia, en cumplimiento del artículo 237 de la Constitución y en nombre del presidente Nicolás Maduro, Rodríguez pidió un minuto de aplauso para jóvenes héroes y heroínas que murieron en combate contra el agresor invasor. “Honor y gloria a nuestros jóvenes humildes, venezolanos y venezolanas, que combatieron en la madrugada tan oscura del 3 de enero de 2026. Abrieron una nueva página en nuestra historia”, dijo.
Al rendir homenaje a la Primera Combatiente Cilia Flores, “hermana diputada”, cuya silla en el Palacio Legislativo estaba ocupada por una rosa roja “que representa la hermosura de las patriotas venezolanas”, dijo que “ese dolor profundo que sentimos quienes amamos a nuestra patria, quienes creemos profundamente en nuestra soberanía, en nuestra independencia y en quienes amamos a nuestro presidente y a la primera dama… Ese dolor lo convertimos en trabajo incansable por ellos”.
Ante representantes de los poderes de la República, la Justicia, la Fuerza Armada, parlamentarios, miembros del cuerpo diplomático acreditado y familiares del presidente Maduro y Cilia Flores, la presidenta encargada recordó que estuvo trabajando con el mandatario en este discurso hasta seis horas antes de su secuestro.
Al presentar el plan Reto Admirable 2026, así nombrado por el presidente Maduro e inspirado en “la campaña admirable de nuestro Padre Libertador”, señaló que “traza líneas muy claras para mantener los niveles productivos de nuestra patria, que hoy alcanzan un 99% de abastecimiento”.
Ese plan —dijo— está concebido para “mantener los niveles de crecimiento en la agroindustria, en vegetales, en cereales, en la pesca, en la proteína animal, que superó en el producto interno bruto el 10%. Hicimos plan y tenemos plan para el año 2026. Que la esperanza de nuestro pueblo no sea borrada por nada ni por nadie”.
En su entrega del mensaje anual a la Asamblea Nacional, la presidenta encargada ratificó el derecho de Venezuela a relaciones con EE.UU., pero también con todos los países del mundo. «Hay una mancha en las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, pero la vamos a dirimir cara a cara con nuestra diplomacia», sostuvo.
Afirmó que, sin importar las tendencias políticas, los venezolanos «debemos ir juntos a defender nuestra soberanía y la paz de la República» y recalcó su posición firme y soberana, que se manifiesta en la diplomacia de paz bolivariana: «Si me tocara ir a Washington, iré de pie, no arrastrándome».
Educadores venezolanos exigen retorno de presidente Maduro y Cilia Flores

Durante la jornada, los educadores alzaron su voz para repudiar la agresión militar estadounidense del pasado 3 de enero y el ilegal secuestro de la pareja presidencial. Este ataque enlutó a Caracas y a los estados Miranda, Aragua y La Guaira con un saldo de más de cien víctimas fatales, entre civiles y militares.
Los maestros manifestaron que el dolor y la indignación se extienden por todo el territorio nacional, donde el pueblo venezolano, en unión perfecta, lamenta la agresión y se mantiene en pie de lucha por la justicia.
Desde el momento de la agresión imperial, el pueblo venezolano no ha abandonado las calles. Esta vez, en el día número 13, el protagonismo recayó en los maestros y maestras quienes, bajo consignas como «Venezuela es soberana y digna», marcharon con determinación para demostrar que el país avanza unido bajo el liderazgo de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, presente en la jornada, enalteció la valentía de quienes, a pesar de las dificultades y las amenazas externas, no han dejado de buscar a cada niño y niña para garantizarles su derecho al futuro.





