El concierto pedagógico “Bombos y Platillos Vol. 7” se realizó con éxito en Santa Marta, reuniendo a decenas de músicos en escena y a un público infantil y adolescente que disfrutó de un recorrido sonoro por los instrumentos y las grandes melodías del cine.
El telón se levantó y la música hizo el resto. El Teatro Cajamag volvió a llenarse de familias, niños y jóvenes que no solo asistieron a un concierto, sino que vivieron una experiencia pedagógica donde cada instrumento cobró sentido y cada melodía se convirtió en una historia compartida.
“Bombos y Platillos Vol. 7” cumplió su promesa. Más de 60 músicos en escena, junto a un coro infantil, lograron conectar con un público que respondió con atención, emoción y curiosidad.
El formato pedagógico volvió a ser protagonista. No se trató solo de interpretar canciones, sino de acercar a los asistentes al universo de la música sinfónica. Cada intervención permitió reconocer sonidos, identificar instrumentos y entender cómo se construye una obra en vivo.
Niños y adolescentes siguieron el recorrido con entusiasmo, en una experiencia que mezcló aprendizaje y entretenimiento sin perder el ritmo.
Un viaje por los sonidos del cine
El repertorio, cargado de piezas emblemáticas del cine animado, funcionó como puente entre generaciones. Las melodías despertaron recuerdos en los adultos y, al mismo tiempo, abrieron nuevas puertas para los más jóvenes.
La combinación de orquesta y coro infantil aportó dinamismo al espectáculo. Las voces, sumadas a la potencia de los instrumentos, lograron mantener la atención de un público que reaccionó con aplausos, sonrisas y asombro en cada intervención.
El público, protagonista de la experiencia
Como en versiones anteriores, el verdadero éxito del concierto estuvo en la respuesta del público. Niños atentos, adolescentes conectados y familias completas disfrutaron de una propuesta que sigue consolidándose como una de las apuestas culturales más importantes de la ciudad.
El carácter pedagógico permitió que muchos asistentes tuvieran un primer acercamiento a la música sinfónica, en un ambiente cercano y accesible.
Con esta nueva edición, “Bombos y Platillos” reafirma su lugar dentro de la agenda cultural de Santa Marta. El Teatro Cajamag continúa apostándole a espacios que combinan formación, entretenimiento e inclusión.
La música volvió a cumplir su papel: reunir, enseñar y emocionar. Y esta vez, como en cada edición, dejó claro que cuando el arte se comparte desde la experiencia, el aprendizaje llega sin esfuerzo.







