Cuba restaura total interconexión tras colapso del sistema eléctrico nacional

Bladimiro Argote Rico. Editor Panorama Mundial.

Pasadas las 21:00 de este domingo, Cuba había logrado restablecer la interconexión del sistema eléctrico nacional (SEN) desde la occidental provincia de Pinar del Río hasta la oriental Guantánamo, en la totalidad del país, informó en su perfil en X el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, luego de que en la tarde del sábado se produjera una caída total del sistema eléctrico nacional.

Pasadas las 17:00 horas, la Empresa Eléctrica de La Habana confirmó la recuperación del servicio eléctrico en gran parte de la capital cubana, llegando a más de 560.000 usuarios y 43 centros hospitalarios, así como 10 sistemas esenciales de acueducto. A pesar del avance, persistían afectaciones por déficit de generación, lo que implica afectaciones con apagones en algunos bloques y circuitos para que el sistema pueda sostener la demanda.

Cuba vive una crisis energética agravada por el bloqueo petrolero decretado el 29 de enero pasado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha impedido que llegue combustible a la isla en más de tres meses, provocando mayor déficit e inestabilidad en el SEN, que acumula tres colapsos (dos totales y uno parcial) en marzo.

La desconexión total del SEN se originó pasadas las 18:00 horas del sábado 21 de marzo, con la salida de la unidad 6 de la Central Termoeléctrica (CTE) de Nuevitas, Camagüey, generando un efecto cascada en el sistema. En respuesta, las autoridades cubanas implementaron un protocolo de recuperación gradual, activando microislas y microsistemas para priorizar centros vitales y servicios básicos, incluyendo estaciones de bombeo de agua e infraestructura hidráulica, además de reiniciar las centrales térmicas.

Varias centrales termoeléctricas y fuentes de generación importantes lograron conectarse al SEN durante el domingo. Entre ellas, la CTE Antonio Guiteras (Matanzas), el mayor bloque generador unitario del país; la unidad 1 de la CTE de Santa Cruz (occidente), las unidades 3 y 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes (centro), así como las instalaciones de Energás Boca de Jaruco y Varadero. La hidroeléctrica Hanabanilla también estaba generando energía, fortaleciendo el sistema desde Mariel hasta Villa Clara.

SEN las CTE Nuevitas, Renté y Felton, en el oriente, todas con las barras energizadas y listas para sincronizar en la noche-madrugada, según informó en la televisión nacional el jefe de operaciones del Despacho Nacional de Cargas de la UNE.

Tras una caída total, el proceso de restablecimiento del SEN es lento y laborioso, comenzando con fuentes de arranque sencillo como la solar, hidroeléctrica y motores de generación distribuida (a partir de diésel y fuel oil) para abastecer pequeñas áreas que se interconectan progresivamente y contribuyen al arranque de las termoeléctricas, principal fuente del sistema.

En ese contexto, el Ministerio de Educación de la República de Cuba informó que este lunes continúa el curso escolar, con la flexibilidad que se adopta ante situaciones de desconexión total del sistema eléctrico nacional y con ajustes en la doble sesión a partir de las posibilidades de cada institución.

Socialistas conservan París y Marsella en elecciones municipales de Francia

En una jornada electoral marcada por la polarización y la mirada puesta en las presidenciales de 2027, las fuerzas progresistas lograron retener este domingo las dos ciudades más importantes de Francia: París y Marsella. Los resultados consolidan a estos centros urbanos como bastiones contra la alianza entre la derecha tradicional y la extrema derecha.

En la capital, el diputado socialista Emmanuel Grégoire se alzó con la victoria tras obtener un estimado del 53.1% de los votos, según proyecciones de Ipsos BVA Cesi. Grégoire, quien fuera la mano derecha de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo, logró derrotar a la conservadora Rachida Dati, quien contaba con el respaldo explícito de los sectores de la ultraderecha.

La victoria socialista en París y Marsella tuvo una característica común: los candidatos triunfadores optaron por distanciarse de los sectores más radicales de La Francia Insumisa (LFI).

En Marsella, la segunda ciudad del país, el actual alcalde izquierdista Benoît Payan logró la reelección al imponerse al candidato de la ultraderechista Agrupación Nacional (RN), Franck Allisio. Asimismo, la extrema derecha sufrió derrotas en plazas claves del sur, como los puertos de Nîmes y Toulon, donde los candidatos tradicionales lograron frenar el avance del partido de Marine Le Pen.

Pese a los triunfos en las grandes metrópolis, la jornada dejó señales de alerta para el campo popular. La extrema derecha logró imponerse en varias ciudades medias, destacando el caso de Niza, la quinta ciudad más grande de Francia. Allí, Éric Ciotti, un exconservador aliado con la Agrupación Nacional, obtuvo una victoria contundente.

Este escenario refleja la profunda polarización política que vive Francia desde las legislativas de 2024, que mantiene al país fragmentado en tres bloques: la izquierda, la centroderecha y la ultraderecha.

La participación ciudadana hasta las 17:00 horas fue del 48%, superando los niveles de la pandemia en 2020, pero cuatro puntos por debajo respecto a los comicios de 2014.

Emmanuel Grégoire, tras recorrer la ciudad en bicicleta para celebrar su triunfo, advirtió que las elecciones presidenciales del próximo año serán «violentas y cruciales».

Tragedia en Kenia: Cifra de muertos por inundaciones asciende a 81

​El Servicio Nacional de Policía de Kenia (NPS) confirmó este domingo que el número de víctimas mortales debido a las devastadoras lluvias e inundaciones que azotan al país ha subido a 81 personas.

Tras intensas jornadas de búsqueda y rescate, las autoridades informaron que la capital, Nairobi, sigue siendo el epicentro de la tragedia con 37 fallecidos registrados hasta el momento

​Más allá de la irreparable pérdida de vidas, el temporal ha generado una crisis humanitaria de grandes proporciones. Las inundaciones han arrasado con zonas residenciales, dejando a unas 2.690 familias desplazadas de sus hogares.

​La destrucción es generalizada y afecta sectores vitales para el funcionamiento del país, debido a que decenas de escuelas y mercados locales han quedado bajo el agua o destruidos.

También se reportan graves daños en las redes de suministro de agua potable y en la infraestructura eléctrica, así como múltiples carreteras han quedado intransitables, dificultando las labores de asistencia.

​El Departamento Meteorológico de Kenia (KMD) ha emitido una alerta roja para las regiones de Nairobi, Central y el Este, advirtiendo que se esperan precipitaciones de «gran intensidad» durante las próximas 48 horas.

Según los expertos, el país atraviesa una «racha húmeda prolongada» que inició a mediados de febrero, lo que ha provocado que los sistemas de drenaje se saturen por completo.

 ​Las autoridades han instado a la población a actuar con «extrema precaución y vigilancia», solicitando el cumplimiento estricto de las órdenes de evacuación y los avisos de seguridad ante la posibilidad de nuevos desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra.

Guerra contra Irán generó más emisiones CO que 84 naciones en 14 días

La ofensiva militar contra Irán no solo está reconfigurando el tablero geopolítico, sino también acelerando de forma dramática la crisis climática global. Un análisis citado por The Guardian estima que en apenas 14 días el conflicto ha generado cerca de cinco millones de toneladas de CO₂, una cifra comparable a las emisiones anuales de decenas de países.

El informe describe cómo Asia Occidental se ha convertido en un epicentro de devastación ecológica producto de bombardeos masivos, el uso intensivo de drones y misiles, y los incendios en infraestructuras energéticas.

Solo la destrucción de infraestructura civil —unos 20.000 edificios dañados, según la Media Luna Roja iraní— habría generado 2,4 millones de toneladas de CO₂, concentrando una parte significativa del impacto ambiental.

El segundo factor más contaminante es el consumo masivo de combustible militar. Aeronaves, buques y vehículos habrían empleado entre 150 y 270 millones de litros de combustible en apenas dos semanas, generando alrededor de 529.000 toneladas de CO₂.

Destaca que los bombarderos de Estados Unidos despegaron incluso desde el oeste de Reino Unido para atacar objetivos en territorio iraní, ampliando considerablemente la huella de carbono del conflicto.

Uno de los impactos más severos proviene de los ataques a instalaciones energéticas. Entre 2,5 y 5,9 millones de barriles de petróleo se habrían incendiado, liberando cerca de 1,88 millones de toneladas de CO₂.

Las consecuencias fueron visibles en ciudades como Teherán, donde se reportaron densas nubes de humo y episodios de “lluvia negra”, evidenciando niveles extremos de contaminación.

La pérdida de equipamiento bélico también incrementa la huella ambiental del conflicto. La destrucción de aeronaves, buques de guerra y lanzadores de misiles generó unas 172.000 toneladas de emisiones, mientras que el uso intensivo de municiones —incluidos misiles, drones e interceptores— añadió otras 55.000 toneladas.

El investigador Fred Otu-Larbi advierte que las emisiones seguirán aumentando a medida que continúen los ataques, especialmente contra instalaciones petroleras. El dato más preocupante es que la humanidad dispone de un margen limitado de emisiones para evitar un calentamiento superior a 1,5 °C. Con un ritmo actual cercano a 40.000 millones de toneladas anuales, ese margen podría agotarse antes de 2028.

Irán denuncia ataques de Estados Unidos e Israel a instalaciones energéticas y responde con fuerza

Estados Unidos (EE. UU.) e Israel atacaron instalaciones energéticas en las ciudades de Jorramchar e Isfahán a las primeras horas de la mañana hoy, de acuerdo con el reporte de los medios de comunicación estatales iraníes.

En Isfahán, una ciudad situada en la zona central de la República Islámica, se han registrado daños en el edificio de administración del gas y en la estación reductora de gas, además de las casas aledañas.

De igual manera, se reporta un ataque a la tubería de gas de la planta eléctrica de Jorramchar, ubicada en el occidente del país.

Los ataques se producen luego de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, amenazara a Teherán el sábado pasado; le dio un plazo de 48 horas para desbloquear el estrecho de Ormuz, o destruiría las infraestructuras energéticas iraníes.

Como represalia Irán lanzó un misil a Tel Aviv, dejando al menos nueve muertos en el territorio israelí.

El ataque iraní en represalia por ofensiva de EE. UU. e Israel constituyó la mayor oleada de ataques con misiles de Irán contra el territorio israelí desde el inicio del conflicto, según informaron medios israelíes.

Las autoridades de Teherán han negado de manera categórica que haya conversaciones con EE. UU. acerca de supuestas negociaciones «productivas» y acusan a Washington de emplear «noticias falsas» para escapar del «atolladero» en el que se ha metido con Israel, además de manipular los mercados financieros y petroleros.