Por: Bladimiro Argote Rico. Editor Noticias del Mundo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que su país actuará para asegurar el control de Groenlandia argumentando que Rusia o China tomarían ese territorio y advirtiendo que harán “algo” con la isla ártica, “ya sea por las buenas o por las malas”.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump reiteró su postura sobre Groenlandia y afirmó: “No queremos que Rusia ni China vayan a Groenlandia. Si no la ocupamos, Rusia o China se convertirán en vecinos de al lado. Eso no va a suceder”.
El mandatario justificó su posición con argumentos de seguridad nacional, señalando que “ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes”.
Trump cuestionó además la soberanía danesa sobre la isla, al afirmar que “el hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean dueños de esa tierra”. Insistió en que “me gustaría llegar a un acuerdo, ya sabe, por las buenas; pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas”.
Estas declaraciones se producen tras una reunión el jueves entre asesores de la Casa Blanca y representantes de Dinamarca y Groenlandia en Washington, convocada luego de que Trump reiterara su interés en el territorio.
En respuesta, el embajador danés en EE.UU., Jesper Møller Sørensen, solicitó “respeto por la integridad territorial del reino”, mientras que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, instó a Trump a “dejar de amenazar a Groenlandia con la anexión”.
Groenlandia, colonia danesa hasta 1953, obtuvo autonomía en 2009 y forma parte del Reino de Dinamarca, con capacidad para autogobernarse y decidir su política interna, aunque la defensa y las relaciones exteriores siguen bajo responsabilidad de Copenhague.
Gobierno de Venezuela informa sobre el arribo de diplomáticos de Estados Unidos

En un comunicado difundido por el canciller de Venezuela, Iván Gil, el Gobierno del país sudamericano reitera la denuncia a nivel internacional «que ha sido víctima de una agresión criminal, ilegítima e ilegal contra su territorio y su pueblo». En este sentido, la misiva deja constancia que la acción militar dejó más de un centenar de muertes de civiles y militares, «que, en defensa de la Patria, fueron asesinados en flagrante violación del derecho internacional».
A su vez, reitera que en el marco de la agresión del pasado sábado 3 de enero «se produjo el secuestro ilegal del Presidente Constitucional de la República, Nicolás Maduro Moros, y de la Primera Dama, Cilia Flores, lo cual constituye una grave violación a la inmunidad personal de los jefes de Estado y a los principios fundamentales del orden jurídico internacional».
En ese sentido, el comunicado anuncia que para atender esta situación en el marco del derecho internacional y en estricto apego a los principios de soberanía nacional y de la Diplomacia Bolivariana de Paz, el Gobierno Bolivariano de Venezuela decidió «iniciar un proceso exploratorio de carácter diplomático con el Gobierno de los Estados Unidos de América».
Según detalla el documento, este proceso estará «orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países, con el propósito de abordar las consecuencias derivadas de la agresión y del secuestro del Presidente de la República y la Primera Dama, así como abordar una agenda de trabajo de interés mutuo»
En este marco, el Gobierno de Venezuela informó del arribo a Venezuela de una delegación de funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, «que realizará evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática»; al tiempo que comunica que «de igual manera», una delegación de venezolanos será enviada a los Estados Unidos «para cumplir las labores correspondientes».
Por último, la misiva señala que «como ha reiterado la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, Venezuela enfrentará esta agresión por la vía diplomática, convencida de que la Diplomacia Bolivariana de Paz es el camino legítimo para la defensa de la soberanía, el restablecimiento del derecho internacional y la preservación de la paz».
Cuba ratifica que no cederá ante amenazas ni poderío militar de EE.UU.

Ante el creciente hostigamiento de la Administración Trump contra Cuba, «los cubanos no estamos dispuestos a vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje, ni a renunciar a la prerrogativa inalienable con la que construimos nuestro propio destino, en paz con el resto del mundo», manifestó este viernes el canciller de la nación caribeña, Bruno Rodríguez Parrilla.
En un pronunciamiento difundido en X, el ministro de Exteriores se refirió a recientes declaraciones del presidente Donald Trump que buscan intimidar a la nación caribeña tras la vil agresión contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores, así como amenazas de atacar militarmente a Colombia y México.
Afirmó que «EE.UU. pretende imponer su voluntad sobre los derechos de Estados soberanos y lleva 67 años aplicando la fuerza y la agresión contra Cuba«.
Añadió que la Casa Blanca tiene de su lado «el poderío militar descomunal y las dimensiones de su economía, más una vasta experiencia de agresión y crímenes», mientras que a Cuba la asisten «el derecho internacional y el espíritu patriótico de un pueblo«.





